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No era precisamente guapo, ni joven, pero su carisma y su seguridad a la hora de interpretar estaban fuera de toda duda. Un cínico abogado militar recibe el encargo de defenderles. Cuatro soldados americanos son juzgados por violación de una joven en un pequeño pueblo alemán. Lo terrorífico de esta película es que el mensaje de una trama de 1937 es plenamente actual. Película de despachos en la que un coronel debe interrogar a un militar acusado de colaborar con los coreanos y traicionar al resto de sus compañeros mientras estaban recluidos en un campo de concentración durante la Guerra de Corea.
Así es la saga Padre no hay más que uno: las…
En la lectura de cargos, Kaffee inesperadamente cambia el plan, declara inocentes a los acusados. A la abogada Galloway le molesta el enfoque indiferente del abogado Kaffee, y a Kaffee le molesta la interferencia de Galloway. Está basada en la obra teatral homónima de Aaron Sorkin, el cual también escribió el guion de la película. Entre arte, crimen y poder, su firma termina en todas partes, incluso en la historia de Italia.
Una vez más, aparecen los grandes temas del cine de Eastwood, como son la conciencia y la culpa, en un filme elegante, inteligente y honesto que ofrece lo mejor de un cineasta único. La película destaca por su realismo y la tensión psicológica que Hitchcock maneja con maestría. Leonard Vole es acusado de asesinar a una rica viuda para heredar su fortuna. Susan Hayward ganó el Oscar por su interpretación de Graham, quien lucha por probar su inocencia en un sistema judicial que parece decidido a verla ejecutada. «La verdad es siempre el argumento más poderoso» es una de las frases destacadas de Stewart en su papel de abogado. La película es conocida por su realismo y tratamiento franco de temas sexuales, inusual para la época.
Consejo de guerra (
Una película de gran concepto como las que poblaban en la década de los noventa, donde Keanu Reeves es literalmente el abogado del diablo, interpretado por un Al Pacino ya asentado en eso de estar desatado en sus papeles. Brooks interpreta a un hombre que, celebrando su cumpleaños con un flamante coche recién comprado, fallece en un choque automovilístico. Como estas cuatro propuestas que hoy os traemos, todas disponibles en streaming, sacadas de los noventa hasta hoy para mostrar las posibilidades a la hora de hacer una peli de juicios. Luego nos ha llevado a pensar en el propio cine judicial, uno de los géneros cinematográficos por antonomasia.
Acusados ( , de Jonathan Kaplan.
Una película de las que hay que ver, al menos, una vez en la vida. Desde el juez que intenta entender a la sociedad alemana hasta al abogado defensor alemán que no se identifica con los nazis, pasando por el fiscal americano que intervino personalmente en la guerra o los escalofriantes testimonios (inmenso Montgomery Clift). Y es que es difícil escribir sobre estas obras maestras incontestables de la historia del cine. Una lástima que no existan más películas como esta.
Abrimos y cerramos esta lista con el mismo director porque esta joya de Sidney Lumet de la década de los 80 cuenta con una de las mejores interpretaciones de un magnífico Paul Newman que da vida a un abogado maduro en decadencia. Es, para muchos, la mejor película de juicios de la historia. Junto a él, un Tyrone Power arrollador en la que fue su última película, haciendo de acusado de asesinato y la esposa de éste, una poderosa e inolvidable Marlene Dietrich.
Por su mensaje, una película que todo el mundo debería ver. De mensaje plenamente actual (no hemos avanzado nada), supuso el primer y merecido Oscar para una joven Jodie Foster, impresionante en su interpretación de una chica impulsiva. Cínico y siempre moviéndose en una escala de grises, Haller es interpretado por un Matthew McConaughey que, sin saberlo, iba a dar un vuelvo a su carrera con esta película. Desde el punto de vista psicopatológico, la película tiene enormes lagunas, pero es innegable su capacidad para enganchar. Entretenidísima trama judicial que sabe mezclar los ingredientes correctos para un cóctel de la mejor intriga.
Si hablamos de matices, de gestos mínimos capaces de desarmar por completo al espectador hasta hacerle dudar de su misma sombra, ‘Las dos caras de la verdad’ sigue siendo una de las cimas indiscutibles del cine judicial de los noventa. Un drama judicial con toques de intriga, poca, y de discurso sobre la moral y la ética, mucho, que funciona especialmente bien dentro de los márgenes de su género. Adaptación de una novela del esencial John Grisham, nos encontramos ante un thriller judicial cargada de nervio, sentido del ritmo, grandes diálogos, personajes carismáticos y una cámara especialmente ágil en la combinación del cine clásico y el furor incontrolable de los 90. Por supuesto, queda para la historia del cine ese último duelo entre su personaje y el de Nicholson, una batalla de talentos explosivos a su máximo nivel que termina con un celebrado empate Un clásico contemporáneo que no ha autotune que es envejecido ni una pizca y que se mantiene a día de hoy como una de las películas más valiosas de su década.
- De los cuatro jueces nazis juzgados en el filme, dos procedían directamente de la historia.
- Años atrás, Proctor tuvo una relación extramatrimonial con esa joven pero él decidió permanecer al lado de su mujer.
- Donde se juzgará al poder judicial alemán por aprobar y hacer la vista gorda a todas las atrocidades que realizó el gobierno nazi durante el Tercer Reich.
- El abogado defensor de Leonard, el afligido Sir Wilfrid Robarts (Charles Laughton) sospecha que Christine es la verdadera culpable y sus sospechas culminan en un intenso interrogatorio que convence a todos los involucrados de la inocencia de Leonard.
- Paul Newman, en uno de sus mejores papeles, lo que ya es decir, lo borda como abogado fracasado y alcohólico que lleva a cabo una lucha épica contra un Goliat enorme, un mítico James Mason que siempre habla desde el púlpito en el que la cámara le coloca.
- El filme cuenta la historia verdadera de The Guildford Four —»Los Cuatro de Guilford», tres hombres y una mujer– acusados y sentenciados equivocadamente por atentados políticos a nombre del IRA.
Basada en hechos reales, esta película sigue el histórico Juicio a las Juntas en Argentina. Películas inteligentes sobre derecho versus moralidad, legalidad frente a legitimidad, engaños, fraudes, delitos… Catherine Zeta Jones se sincera sobre los 25 años de diferencia con su pareja Michael Douglas Muere a los 71 años Catherine O’Hara, actriz de ‘Solo en casa’ y ‘Bitelchús’, tras breve enfermedad
Tal vez estés comenzando a arquear la ceja porque todavía no hemos nombrado una serie de películas clásicas imprescindibles que forman parte de este género y sin las que este tipo de cine no hubiera podido alcanzar cierto grado de prestigio y popularidad. También hay que tener en cuenta que ya han pasado unos cuantos años desde su publicación, por lo que joyas como La red social (2010), Aguas oscuras (2019), El juicio de los 7 de Chicago (2020), Saint Omer (2022) o Jurado Nº 2, la nueva (y probablemente última) película de Clint Eastwood. Clint Eastwood ha decidido despedirse del cine con Jurado Nº 2, un thiller legal en la más pura tradición de un género especialmente querido por los espectadores (y los propios abogados) norteamericanos. En cualquier caso, son películas para lucimiento de los actores, en el acoso a los testigos incómodos, o al revés, preguntas complacientes porque es un testigo que apoya la defensa o la acusación.
Jurado Nº 2
Es una de las mejores películas de juicios, una de las mejores películas sobre el universo infantil y una de las mejores películas sobre la segregación racial. Ver lista de mejores películas del cine negro clásico Tampoco podíamos dejar fuera de esta lista ‘En el nombre del padre’, una de las mejores películas de Daniel Day-Lewis, y eso que no consiguió la estatuilla a Mejor actor, cosa que si haría con su descomunal trabajo en ‘Mi pie izquierdo’, ‘Pozos de ambición’ y ‘El hilo invisible’. Con ‘Algunos hombres buenos’, Aaron Sorkin, en condición de guionista de la cinta, convierte el clásico thriller noventero en cine judicial de primera categoría, equiparable a los mejores momentos del género.